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Viernes, 02/09/05
La Isla
por Joaquin Blanes en CrÃticas
Un estropicio
A esta pelÃcula le sucede lo que a los chicles de cinco céntimos, que en poco tiempo se vuelven insÃpidos y uno sigue mascando por inercia. La isla demuestra que no hay nada nuevo bajo el sol que ilumina las pelÃculas de acción llegadas desde Hollywood. Eso sÃ, con buen oficio, Michael Bay resuelve una historia que tiene sus defectos, pero que siendo tan sincera como es y no pretendiendo ser más allá de una pelÃcula de acción, entretiene.
Hubiera sido un error intentar buscarle una lectura ética o metafÃsica a una historia que persigue el entretenimiento aunque beba mucho de la tradición, recordándonos la magnÃfica Blade Runner, obra maestra irrepetible.
La isla no es una pelÃcula de actores con lo que poco se puede esperar de las interpretaciones de Ewan McGregor o Scarlett Johansson, salvo que cumplan con rigor su oficio de actuar, algo que hacen muy bien. Una vez más el doblaje nos arrebata matices en sus actuaciones, en especial la de Ewan McGregor haciendo de Lincoln 6 Echo, el clon con acento americano y de Tom Lincoln, humano con acento escocés, matiz que el doblaje solventa con estupidez, remedando un tonillo de voz en lugar de un acento idiomático, en fin, cosas asà pasan todos los dÃas.
Cómo no iba a funcionar esta producción si detrás de ella está la mano eficaz de Steven Spielberg, sin embargo sigue sorprendiendo, enormemente, que un guión escrito a tres manos por guionistas profesionales insistan en mandar al cuerno la verosimilitud en giros esenciales para la historia. Resulta increÃble ese cambio ético que sufre el mercenario Albert Laurent (Djimon Housoun), sacándose de la manga una conciencia ejemplar, ¿dónde se ha visto que un mercenario sienta el peso de lo ético sobre sus actos? Demasiado extremo para ser real, especialmente después de visto lo visto, el estropicio tan grande que hace Albert Laurent con sus hombres en las calles de Los Angeles, a plena luz y ante las narices de la policÃa; increÃble, ya digo.
Esto es lo peor de la pelÃcula junto con el exagerado número de artÃculos que se hacen publicidad sin cortapisas: Puma, Aquafina, Cadillac, Klavin-Klein, etc.
Lo mejor, el cinismo incorregible del personaje McCord, interpretado con mucho arte por el actor de rostro complicado Steve Buscemi. Este personaje secundario mantiene, sin duda, las mejores réplicas de diálogo de toda la pelÃcula y resulta refrescante para la trepidante acción que nos atosiga, a veces pasándose de metraje, porque Michael Bay (La roca, Armageddon, Peral Harbor) conoce al dedillo el género de acción.
Como anécdota mencionar que la banda sonora, inquietante y eficaz, es de Steve Jablonsky, conocido por crear la música de una de las series de moda de este verano: Mujeres desesperadas, traducción polÃticamente correcta del tÃtulo original, teniendo en cuenta cómo está nuestro patio en temas de género, porque el tÃtulo original de la serie es Desperate Housewives, cuya traducción exacta serÃa “Amas de casa desesperadasâ€?.
Si lo que se persigue es el entretenimiento, ésta es su pelÃcula. Tiene persecuciones que quitan la respiración, efectos especiales espectaculares, transpira riesgo y acción continuamente y sin que Ewan McGregor se despeine el flequillo o sin que a Scarlett Johanson se le rompa un tacón de la bota en ninguna de las acciones más arriesgadas.
Esta pelÃcula es para pasar dos horas entretenido sin hacerse demasiadas preguntas y sin buscar matices filosóficos a la historia, porque entonces terminarÃamos preguntándonos ante el happy end de rigor: Si ya estamos mal los que estamos. ¿Ahora qué demonios hacemos con todos estos?
Nacionalidad: EE.UU., 2005.
Director: Michael Bay
Guión: Caspian Tredwell-Owen, Roberto Orci y Alex Kurtzman
Música: Steve Jablonsky
Ficha ArtÃstica:
Ewan McGregor
Scarlett Johansson
Djimon Housoun
Sean Bean
Steve Buscemi
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